evermore




Cada vez más



evermore, Taylor Swift. Republic Records, 2020.

Por Erick Casablanca

 

Después de una especie de resaca emocional que folklore se congratuló en dejar en varios fans (y que los que no somos fans estoy seguro que no padecimos) , el 11 de diciembre de 2020, la posible “mejor cantautora de su generación” (y esto lo retomaremos más adelante) decidió estrenar evermore, su noveno álbum de estudio de nuevo a cargo de Aron Dessner.

¿Qué podíamos esperar de un segundo álbum apenas 5 meses después? pecaríamos de ilusos si pensamos en evermore como un disco recopilatorio de todo aquello que no encontró espacio en folklore; estaríamos siendo absolutamente reductivistas si lo consideramos como una especie de álbum con muchos “B sides” que tiene una correpondencia sumamente directa a su ya tan aclamado “hermano mayor” y es que no, no, no y no, no es así. evermore se presenta ante la audiencia como un álbum que responde a una necesidad distinta de Swift, una que engloba posiblemente dos de las cosas más aplaudibles dentro de las intenciones de su carrera: la experimentación en un nuevo giro a su sonido y el deseo de probarse frente a un público que no está para nada habituado a su trabajo (¿búsqueda de aceptación? es probable y no podemos culparla, todo artista debe probarse, y más ante sus detractores).

Con 15 canciones y 60 minutos de duración, evermore se para frente al público con los mismos elementos instrumentales y sonoros que su predecesor, pero ofreciéndonos un paleta de sonidos y colores más variada, más cálida, más enérgica y muchísimo, pero muchísimo, mejor cohesionada y sólida (eso sí, con la misma fórmula lírica) . De esta apertura se encarga willow, una rítmica y entretenida canción de amor que entre sus notas, por momentos, recuerda a ese beat rítmico (con un tempo más suave) tan desgastado ya por el reggeatón y el pop, pero es una canción decidida para pasar champagne problems, que nos presenta la historia de una mujer que aún no se encuentra preparada para el matrimonio en la que Taylor nos regala una enérgica voz y uno de los tracks más prometedores de la grabación; gold rush, nos ofrece los 3 minutos y 5 segundos más cercanos a sus trabajos anteriores y que se cae casi por la mitad con su estribillo al más puro estilo pop. ‘tis damn season bebe de las primeras notas de guitarra más cercanas al indie de los 10’s que encontraremos en todo el disco que va dejando poco a poco hablar a una batería distante pero fuerte; tolerate it, nos “encierra” con unos beats que ambientan y nos dan cercanía con un maravilloso piano que se mueve constantemente en una narración sumamente emocional y nos lleva de la mano hasta llegar a la calle, donde unas sirenas de patrulla captan nuestra atención y un estribillo coral que nos susurra “he did it” y nos sumerge en no body, no crime que con una historia sumamente interesante (similar a una pequeña narración “noir”) se ensambla con algunos arreglos de guitarra y una armónica que nos promete lo mejor del álbum hacia la mitad, en donde nos espera happiness que se distancia, un momento, de todo lo escuchado anteriormente para poner total y absoluta atención cuando nos dice  que la felicidad después de tanto dolor es siempre la 
recompensa de vivir (un amor o un desamor). dorothea se desarrolla lentamente en un sonido diverso, lleno de pequeños arreglos y juegos de voz, acompañado de un piano, una batería y una Taylor que disfruta narrando desde la perspectiva de un muchacho otra de sus propias historias de amor (Hey, Dorothea, do you ever stop and think about me?), coney island nos regala un acompañamiento con Matt Berninger (The National) que complementa la voz de Taylor y llena de su propia textura vocal y de grises la narración más “decadente” de todo el álbum y una de las canciones más intimistas; ivy nos lleva con sus pequeños guiños más country al inicio del final del álbum, donde cowboy like me nos ofrece una canción muy sencilla musicalmente, pero entretenida en su historia (otro acierto narrativo), donde long short story  da un pequeño tropezón sonoro en donde parece que estamos escuchando una b side de Sleep Well Beast (The National, 2017) pero que logra reponerse magistralmente en marjorie, tributo a su abuela y donde el álbum alcanza su cumbre, closure de nuevo nos presenta reminecencias de The National pero en donde la narrativa y voz de Taylor logra imponerse y dominar el sonido y donde destaca por hacerlo suyo; finalmente, la canción que nombra al disco nos regala un magistral cierre del álbum con un piano que parece correr en el mismo sentido que la voz y la letra que mira con esperanzas el futuro y con agradecimiento el dolor del pasado, en un track enérgico, sentimental y completamente luminoso (acompañada de nuevo por Bon Iver)…pero no es el final, el 7 de enero, se lanzó la versión Deluxe del álbum, donde dos tracks complementan lo conseguido, right when you left me es una canción fuerte, enérgica, poderosa, decidida, segura de sí misma y reflexiva. Y no me tiemblan los dedos al teclear que con su sonido más folk-country (este no es un esbozo, este es un sonido sólido) pudo ser la canción más asombrosa del disco incluso líricamente, pues se presenta como un punto temporal entre la persona que fue y es hoy.

evermore nos ofrece todo lo antes descrito y nos regala a una cantautora segura de lo que hace, consiente de su dominio narrativo el cual es, sin duda, excelente. Es probable que en este disco haya llegado a una de sus cumbres como letrista y se coloque como la mejor cantautora de su generación musical. Es indudable evermore  (y folklore ) se nutre excesivamente de los sonidos de The National, lo cual no es un crimen; sin embargo, para su suerte, Taylor logra en esta producción dominarlos y hacer que sirvan para sus propios fines. Si folklore fue un intento, evermore es una consolidación en su renovación de sonido, un acierto para sus fines: mostrar el crecimiento emocional, lírico y sonoro de una mujer de 31 años que buscó, ávidamente, colocarse del otro lado de las cantautoras más famosas, del lado de Lana del Rey (cada quién sus gustos) y alejarse silenciosamente y poco a poco del lado de las muchas Selena Gómez que atascan el pop. Es por ello que, a pesar de no ser una obra maestra, evermore, al lado de su “hermano mayor”, es un disco preciso y suficiente.

Puntuación: 80/ 100

Canciones más reproducidas en el blog: right when you left me, champagne problems, happiness, dorothea, coney island.

 

 

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