evermore
Después
de una especie de resaca emocional que folklore se congratuló en dejar en
varios fans (y que los que no somos fans estoy seguro que no padecimos) , el 11
de diciembre de 2020, la posible “mejor cantautora de su generación” (y esto lo
retomaremos más adelante) decidió estrenar evermore, su noveno álbum de
estudio de nuevo a cargo de Aron Dessner.
¿Qué
podíamos esperar de un segundo álbum apenas 5 meses después? pecaríamos de
ilusos si pensamos en evermore como un disco recopilatorio de todo
aquello que no encontró espacio en folklore; estaríamos siendo
absolutamente reductivistas si lo consideramos como una especie de álbum con
muchos “B sides” que tiene una correpondencia sumamente directa a su ya tan
aclamado “hermano mayor” y es que no, no, no y no, no es así. evermore
se presenta ante la audiencia como un álbum que responde a una necesidad
distinta de Swift, una que engloba posiblemente dos de las cosas más
aplaudibles dentro de las intenciones de su carrera: la experimentación en un
nuevo giro a su sonido y el deseo de probarse frente a un público que no está
para nada habituado a su trabajo (¿búsqueda de aceptación? es probable y no
podemos culparla, todo artista debe probarse, y más ante sus detractores).
Con
15 canciones y 60 minutos de duración, evermore se para frente al
público con los mismos elementos instrumentales y sonoros que su predecesor,
pero ofreciéndonos un paleta de sonidos y colores más variada, más cálida, más
enérgica y muchísimo, pero muchísimo, mejor cohesionada y sólida (eso sí, con la
misma fórmula lírica) . De esta apertura se encarga willow, una rítmica
y entretenida canción de amor que entre sus notas, por momentos, recuerda a ese
beat rítmico (con un tempo más suave) tan desgastado ya por el reggeatón y el
pop, pero es una canción decidida para pasar champagne problems, que nos
presenta la historia de una mujer que aún no se encuentra preparada para el
matrimonio en la que Taylor nos regala una enérgica voz y uno de los tracks más
prometedores de la grabación; gold rush, nos ofrece los 3 minutos y 5
segundos más cercanos a sus trabajos anteriores y que se cae casi por la mitad
con su estribillo al más puro estilo pop. ‘tis damn season bebe de las
primeras notas de guitarra más cercanas al indie de los 10’s que encontraremos
en todo el disco que va dejando poco a poco hablar a una batería distante pero
fuerte; tolerate it, nos “encierra” con unos beats que ambientan y nos
dan cercanía con un maravilloso piano que se mueve constantemente en una narración
sumamente emocional y nos lleva de la mano hasta llegar a la calle, donde unas
sirenas de patrulla captan nuestra atención y un estribillo coral que nos
susurra “he did it” y nos sumerge en no body, no crime que con una
historia sumamente interesante (similar a una pequeña narración “noir”) se
ensambla con algunos arreglos de guitarra y una armónica que nos promete lo
mejor del álbum hacia la mitad, en donde nos espera happiness que se
distancia, un momento, de todo lo escuchado anteriormente para poner total y
absoluta atención cuando nos dice que la
felicidad después de tanto dolor es siempre la
evermore
nos ofrece todo lo antes descrito y nos regala a una cantautora segura
de lo que hace, consiente de su dominio narrativo el cual es, sin duda,
excelente. Es probable que en este disco haya llegado a una de sus cumbres como
letrista y se coloque como la mejor cantautora de su generación musical. Es
indudable evermore (y folklore ) se nutre excesivamente de los sonidos de The National, lo
cual no es un crimen; sin embargo, para su suerte, Taylor logra en esta
producción dominarlos y hacer que sirvan para sus propios fines. Si folklore
fue un intento, evermore es una consolidación en su renovación de
sonido, un acierto para sus fines: mostrar el crecimiento emocional, lírico y
sonoro de una mujer de 31 años que buscó, ávidamente, colocarse del otro lado
de las cantautoras más famosas, del lado de Lana del Rey (cada quién sus gustos)
y alejarse silenciosamente y poco a poco del lado de las muchas Selena Gómez que atascan el pop.
Es por ello que, a pesar de no ser una obra maestra, evermore, al lado
de su “hermano mayor”, es un disco preciso y suficiente.
Puntuación:
80/ 100
Canciones
más reproducidas en el blog: right when you left me, champagne problems, happiness,
dorothea, coney island.



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