The Slow Rush

 

Listen and 

Breathe Deeper


Modular Recordings, Island Records Australia e Interscope Records

 Por Erick Casablanca 

Lejos ya se encuentra el fabuloso Innespeaker (2010) con sus casi once años de edad, tan lejano es el sonido de Lonerism (2012). Ambos son tan lejanos, que su sonido parece ser casi ajeno (y seguramente lo es) para todos aquellos que se acercan a las tendencias neopsicodélicas que marcaron una etapa en lo que hace tiempo la crítica bautizó “indie”. Y es que ahora la onda es otra onda ¿no?...bueno. El punto más alto de esta tendencia musical llegó con Currents (2015) que se llevó el aplauso del tan mal juzgado mainstream (y esto es una burla hacia todos aquellos que lo utilizan para separarse), de la crítica y del pseudoerudito musical. Todos estos son la suma y el resultado de Tame Impala.

Tras un silencio de cinco años la banda y su ya tan aclamado frontman, Kevin Parker, desempolvaron su instinto musical para presentar The Slow Rush, su cuarto álbum de estudio lanzado en todas las plataformas el 14 de febrero del 2020. ¿Qué pasa en cinco años? Una infinidad de cosas, pero no nos detendremos a considerar todo lo que ha logrado Parker en solitario porque sería hacer un recuento que es mucho para burlando y poco para de veras. Volvamos al disco. Después de llegar a la cima creativa (en este caso Currents) todo artista se da el lujo de destensar los músculos y la mente para poder crear cosas que aspiren a un nuevo reto, a veces que busca superar esa cima; otras tantas, que logren encuadrar con sus propias persecuciones vitales, The Slow Rush se encuentra en esta segunda categoría y tiene méritos propios y aplaudibles: la banda logra simplificar su sonido para hacerlo total y absolutamente accesible para todos, hacerlo vigente a diez años de su debut y logra encuadrar con el momento que vive la banda, un reposo de la escena. Y es que aquí los tracks más llamativos (como Instant Destiny, Boderline o Breathe Deeper) no serán, para nada, cercanos a la compleja Let It Happen, ni a la oscura y densa Elephant, ni a la eufórica Lucidity, no, para nada. Durante 57 minutos Tame Impala nos regala un disco que conceptualmente (hablando de sonido) busca una cercanía con las glorias de la música disco y que coquetean sutilmente con el pop más que con la psicodelia. Valiente apertura es One More Year que genera expectativa inmediata que busca encontrar espacio en un disco que no se mueve en su ritmo; sin embargo, esta se disipa nada más comenzar Instant Destiny  y al llegar Tomorrow Dust (justo la mitad del disco), estamos más que convencidos de que no encontraremos solos reflexivos, baterías exaltadas, ni guitarras “sucias” (ha falta de mejor adjetivo) sino  pequeñas exquisiteces de maraca, baterías sincopadas, incluso, guitarras acústicas. El disco hace una invitación a escucharlo en la comodidad de la cama, en una plática amena o en una reunioncita tranquila con los amigos. Aunque por momentos, con falta de atención, puede parecer desesperante por ser un track continuo algo desabrido sin nada que incite a una escucha atenta, y ni siquiera a bailar del todo.

The Slow Rush se mueve bien en sus canciones con una producción impecable que suena cómo debe y quiere sonar. Al final nos regala un pequeño boceto de sonidos más cercanos a la esencia primigenia de la banda con One More Hour con sus sintetizadores que parecen volar, con los destellos de una batería que quiere volver a recobrar sus fuerzas y por momentos alguna guitarra que se acuerda qué era tocar The Bold Arrow Of Time, el disco cierra siendo lo que es: una entrega mediana, con melodías medio bailables, medio entretenidas, medio “etéreas”, medio disco, medio Tame Impala, medio sus referentes, medio otra cosa.

¿Un mal disco? no, simplemente un disco que no logra cumplir sus propias expectativas aún dejando claros cuales son sus elementos y sus fines, en donde fondo y forma no terminan por hacer “click” y entregar un disco que, en sus propios decibeles, sorprenda a un público que ya está acostumbrado a trabajos mejor ensamblados.

 

Calificación: 73 de 100

Canciones más reproducidas en el blog: Borderline, Breathe Deeper, One More Hour.

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