When You See Yourself

 



 When You See Yourself

When You See Yourself, Kings Of Leon. RCA Records, 2021.

Por Erick Casablanca

Algunas veces deseo que surja una especie de neo revival de rock (anda con el término), y no es que no me gusten algunas cosas que hoy se hacen (estoy sorprendido del montón de cosas nuevas que me están gustando gracias al Blog); sin embargo, todos los sonidos que aglutinamos bajo el nombre de “indie” ya suenan muy lejanos para los que crecimos en la primera década del 2000. Ahora la onda ya es otra onda que no es mi onda. Por ello es que cuando tengo unas cuantas gotas del poco brebaje que aún queda del revival del rock y del garage, corro desesperadamente a beberlos. Kings Of Leon me regaló unas cuantas gotas con su When You See Yourself. Y bueno, no es que sea precisamente una semilla para el resurgimiento del rock.

Después de 5 años de Walls, 51 minutos y 11 tracks forman When You See Yourself que se queda “entre la vigilia y el sueño” y no es que sea un disco malo, sino que como unidad no sabe hacia donde se mueve. El productor de este álbum, Markus Dravs, ha trabajado con Björk y Arcade Fire, en este álbum (más que en Walls) se nota, de sonidos limpios e impecables, sin duda goza de buena reputación y  entre la voz de Caleb, las guitarras, bajo y batería del típico cuarteto de Tennessee se cuelan sintetizadores, efectos de voz y algunos pequeños arreglos que buscan revestir al lote de canciones con algo de pintura “indie”, cosa que no le queda mal, los cortes se sienten bien, fluyen entre sí, pero apenas se siente el peso espiritual que tenía la banda en sus mejores años y también una falta de compromiso con su sonido más guitarrero y más sureño. Es aquí donde el LP se queda en medio, ni es precisamente un disco hecho a la usanza rockera, ni tampoco estilizado de lleno en el indie de hoy y es por ello que, apenas pasando las primeras tres canciones, el disco comienza a envenenarse de somnolencia.

When You See Yourself regala una apertura buena que recuerda al mítico Only By The Night (2008. Yo crecí con ese disco), The bandit es el típico single de rock de los 2000’s que logra con sus ganchos vocales, coro y guitarras generar una atmosfera intrigante y gris, cosas que llevó a la banda a su lugar respetable en la década pasada, es un acierto. En este primer tercio, el premio se lo lleva 100,000 people, cuya construcción es preciosa, la voz de Caleb y su interpretación por sí solas logran captar la atención, una batería a tempos lentos y algunos detalles de sirenas y sintetizadores condensan una atmosfera absolutamente nostálgica como la lejana On Call (Because of The Times. 2007).  A Wave vuelve a regarlos la potencia que Caleb siempre imprime en su interpretación y los arreglillos de piano brindan una de las canciones más emocionales del álbum.

Desafortunadamente de aquí al final apenas hay algunos destellos que generen un interés mayor que solo nostalgia por los viejos tiempos. El disco termina por volverse repetitivo en su forma y en su fondo; la llama que había encendido el primer tercio del álbum (una triada que te engancha a seguir con el disco) se extingue precoz, Time in Disguise es un lejano eco a las canciones más “banda de estadio” del Mechanical Bull (2013) y Echoning hace una apertura dignísima de la tendencia del indie inglés de inicios del 2010 que se desarrolla enérgica y llena de vitalidad, apenas brota unos chispazos de guitarras más comprometidas con su esencia rockera, medio melancólica, (Come Around Sundown,2010) que se atrevía a ser la única oposición del mainstream americano contra el indie inglés de guitarras más “sesudas” y nerviosas. Finalmente, y sin pena ni gloria, la acústica Fairytale cierra el disco.

Kings Of Leon presenta un octavo álbum de estudio que deja en claro que saben hacer bien su rock (mi nostalgia disfruto de lo mejor que tenía el disco, pero más que reescucharlo, me hizo volver a otros de sus álbumes), pero tras casi 20 años en la escena, permanecer en la zona de confort tiene un precio, y ese es que no solo las fórmulas se ven comprobadas y agotadas, sino que, además, se vuelvan cansadas. Bien, es cierto que no es necesario salir de ella porque habrá quienes la compartan y la disfruten; sin embargo, la incorporación de nuevos sonidos a su paleta sonora es algo siempre necesario para no terminar así. Quizá para cuando se cumplan 20 años de Kings of Leon encontremos algo más que nostalgia por el rock que, ahora sí, necesita quién lo salve.

Calificación: 70 de 100

Canciones más reproducidas en el blog: 100,000 people, When You See Yourself, A Wave, Echoning.

Comentarios

Entradas populares