Lateralus 20 años
As Below, So Above and Beyond, I imagine
Lateralus, TOOL. Volcano Entertainment, 2001.
Por Erick Casablanca
Dar testimonio (una reseña, una plática) de un disco o de cualquier obra artística es algo vano si no trasciende a la experiencia vital. Sentir es la más primitiva y principal función de todo arte. Si esto no se cumple, entonces no estamos ante una obra de arte. A menudo el estructurar una sensación o una emoción resulta tarea compleja, es por ello que si la obra tiene la suficiente sustancia trasciende a la experiencia vital. La obra de arte es una HERRAMIENTA para catalizar emociones y vivencias.
Hoy se cumplen 20 años del lanzamiento de Lateralus de TOOL. Hay obras que son cumbres y que son insuperables. Esta es una de ellas. ¿por qué? Porque está plagada de SUSTANCIA. Aquí el no versado en metal o rock progresivo encontrará una profunda intriga y goce sonoro debido al fuerte tejido muscular melódico-armónico y su espíritu plagado de una lírica que versa sobre la existencia. Esa es la comunión cuerpo-espíritu que forman el disco. Detenernos a hablar de la secuencia Fibonacci (incluso para los que no saben qué es) está demás, bastará para cualquiera leerlo en Wikipedia o en el sinfín de blogs que, como este, hablan del disco. Y es que ya el hecho de construir armonías con esta secuencia lo coloca de forma técnica como una de las obras maestras de la música del S.XXI , y es algo que se me escapa de las manos pues yo no soy músico.
A 20 años y separado de su contexto Lateralus sigue logrando inocularse en los tímpanos de quien lo escucha dejando sensaciones difíciles de entender y es que en efecto, tal vez su composición no sea de fácil digestión; mientras que su fondo, invita a un contacto íntimo con la conciencia (lo espiritual o el mismo cuerpo) y esa inoculación es benigna. ¿Qué es lo que celebramos de un disco de 20 años que no suena casi en ningún lugar? Toda la mística que envuelve su fondo, su forma y su mensaje: la búsqueda de contacto espiritual en la reflexión de la condición humana y su condición espiritual. En occidente estos caminos se habían bifurcado y tocado fondo tiempo atrás (y bueno, la psicodelia busca un contacto muy ligero y no para fines casi teológico-filosóficos. Sí, lo leíste bien.), la búsqueda de respuestas de la condición humana en lo terrenal es un tema plagado en los discos más icónicos de la historia del rock; sin embargo, de aquí se despegan tres cuyo fondo busca abstracción religiosa y filosófica más que sociales: Aqualung (Jhetro Tull), In the Court of the Crimson King (King Crimson) y Lateralus, siendo este último el que se sirve mejor de las herramientas e influencias necesarias para que su sonido sea, casi, una experiencia mística.
La presencia de la geometría sagrada en su forma, debido a la escala Fibonacci, da una duración de 1 hora y 16 minutos, divididos en 13 canciones que lo dotan de una carga “mágica” como unidad; por otro lado, la influencia orientalizante, propiamente de la música hindú, revisten el esquema de cortes entre cada track, presentando así un preludio y una canción (Alvinsch tiene un video muy chido de eso, veánlo si pueden), tejiendo el drama de la existencia terrenal y espiritual, sumado a su composición también de influencia tántrica.
El devenir temático de Lateralus pasa por la purificación a través del desprendimiento, cuyos tópicos van en progresión con ese contacto divino mientras pasa de temas emocionales que en el discurso del disco parecen funcionar como una catarsis de purificación, ejemplo de ello son la apertura The Grudge cuya temática es el rencor como piedra angular en muchas ocasiones y que tiene la primer canción con una potencia progresiva entre melodía y letra , mientras que The Patient hace contraste temático, pues tal y como su nombre lo sugiere es la paciencia en el tema a desarrollar. El diálogo directo entre espíritu y universo (Deidad, si lo prefieren) se va presentando con un track antecesor en el que el "yo" lírico se desdobla presentando dubitaciones sobre su humanidad, mientras que (casi siempre) el segundo es el que se encargará de desarrollar un tema sobre la conciencia espiritual. Lo que desnudando su impecable producción, armonías y melodías complejas deja una reflexión sobre la conciencia espiritual y de existencia.
El respaldo artístico que tiene el disco solo es la piel que viste una musculatura armónica y melódica preciosa, compleja y por momentos poco accesible sin dejar de ser deleitable, en donde batería y bajo esenciales funcionan como estructura ósea para sostener el sonido y un sistema nervioso cuya lírica incriptada da a interpretaciones varias los temas expuestos.
El sonido de Lateralus no se aletarga en ningún momento y mientras más se acerca a su homónima mayor fuerza toma y sí, es Lateralus su propia cumbre; sin embargo, la purificación pasa por Schism, Parabol-Parabola que juegan un papel esencial; cuando la espiral va descendiendo Disposition- Reflection desaceleran.
Así es que este disco no es otro intento superfluo de filosofía orientalizante light para consumidores "Good Vibes" , el disco se sirve de sí para comprometer al escucha, es una HERRAMIENTA de reflexión. Y al igual que toda obra de arte cuyo impacto va a la psique, no envejece, ni tampoco pasa de moda, solo permanece. Bastará quien quiera escuchar esa herramienta.
Calificación: 100/100



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