Garota de Ipanema, una canción de encuentro y reencuentro




 

Por: Uriel López 

ig: aulopz




La bossa nova es un género atmosférico, tanto que la gente dentro y fuera de Brasil suele asociarlo a la “música de elevador”, es una ironía si consideramos que ésta deriva de la música samba, música completamente asociada a la fiesta y al baile. Por otro lado, la razón por la que la gente suele asociar este género a la música ambiental es porque la otra mitad de la identidad de la bossa nova es el jazz y gracias a su cadencia y al parecido que guarda con el soft jazz, es que la gente lo identifica como tal.

Dentro de este género hay una canción ampliamente conocida en el mundo: “Garota de Ipanema”. Esta canción compuesta en 1962 por Vinicius de Moraes y musicalizada por Antonio Carlos Jobim alcanzó la fama mundial un año después de su composición cuando la canción fue grabada y sus versos adaptados al inglés por Astrud Gilberto, João Gilberto y Stan Getz.

Originalmente la canción no le gustaba a Vinicius de Moraes ni a Antonio Jobim sin embargo, durante una reunión que tuvo lugar en el antiguo bar Veloso (rebautizado después como Garota de Ipanema), ambas leyendas de la música brasileña decidieron cambiar la letra de la canción cuando se vieron embelesados por el andar de una chica que iba rumbo a la playa de Ipanema (habría que precisar que el bar está a una cuadra de la playa, por tanto es fácil ver a la gente caminar hacia la misma).

La inesperada musa de los compositores les hizo replantearse la letra y escribieron sobre una chica que va “llena de gracia… camino del mar”, esa mujer que después Vinicus confesaría su nombre, sería la mujer que habría inspirado una de las canciones más famosas de la música en portugués. Finalmente, la canción se interpretó poco tiempo después en un club nocturno de Copacabana y tiempo después interpretada y adaptada al inglés como mencioné anteriormente.

De ese día en el club, en el que João Gilberto se unió junto con los dos compositores y un grupo de músicos acompañándolos, nos queda un reencuentro que se hizo treinta años después (1992) para un especial televisivo en el que lamentablemente no estuvo presente Vinicius de Moraes debido a su muerte en 1980, el que sí estuvo fue Antonio Jobim, acompañando a João en el piano… En el momento en que João comienza a tocar la guitarra, éste no inicia inmediatamente con la canción sino con una introducción que nos recrea el performance original en la que nos cuentan someramente cómo fue el proceso de componer la canción y la gran admiración que se tenían todos:

João: Tom, e se você fizesse agora uma canção, que possa nos dizer, contar o que o amor?

Tom: Olha, Joãozinho, eu não saberia, sem Vinicius pra fazer a poesia...

Vinicius: Para esse canção se realizar, quem dera, o João para cantar...

João: Ah, mas quem sou eu? Eu sou mais vocês, melhor se nós cantássemos os três...

 

Traducción:

 

João: Tom, ¿y si hicieras ahora una canción que nos pudiera decir qué es el amor?

Tom: Mira, Joaocito, (recordemos que el sufijo -inho/a en portugués significa diminutivo y en este caso, una manera cariñosa de referirse a alguien) no lo sabría sin Vinicius para hacer la poesía (es decir, escribir la letra).

Vinicius: Para que esa canción se realice, deseo que João la cante.

João: Ah, pero ¿quién soy yo? Yo los prefiero a ustedes, es mejor si la cantamos los tres…

 

“Garota de Ipanema” ha sido reinterpretada por grandes de la música de la talla de Frank Sinatra, Nat King Cole, Madonna, Ella Fitzgerald y en México, José José. Es una canción con un tono apacible que invita a la parsimonia y tiene un toque elegante que en su momento Antonio Jobim supo imprimirle al tema para que se convirtiera en la canción que alguna vez una joven mujer inspiró y fue inmortalizada para siempre como la “chica dorada por el sol de Ipanema” que millones conocen.

 

 

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