Miles is jazz: Introducción a Miles Davis y al Jazz
Por Erick Casablanca
ig: menos2alas
El jazz…ese
género al que, tristemente, muchos de sus escuchas le han creado la imagen de
“oscuro”, “intelectual” ,el género hecho solo “para gente inteligente”, pero no
hay nada más equivocado , en él caben todos: los que disfrutan de géneros
bailables, los que escuchan música divertida, los que disfrutan de canciones
melifluas y románticas, aquellos que disfrutan de la música clásica y música
popular (folclore); también caben los que se deslizan en la música oscura y
aquellos que liberan dopamina escuchando composiciones mucho más complejas. El
jazz es tan grande que puede abarcarlo todo y a todos. Y un hombre, su leyenda y su trabajo dejaron
evidencia de ello: Miles Davis.
Quizá has
escuchado de él o quizá no, pero el 28 de septiembre de 1991 Miles Davis dejó este
mundo y como herencia en la tierra un legado tan grande que trasciende su
propia discografía. La historia de Miles es la historia misma del jazz. Él fue
uno de los principales y aclamados “capitanes” en los cambios del género.
Siendo catalogado como uno de los músicos más importantes del S. XX. La carrera
del trompetista (sí, tocaba la trompeta) es tan vasta y cambiante como la vida
misma. Por su curiosidad innata, Davis tomó riesgos musicales, se aventuró a
explorar el enorme mundo de la música; esto, sumado a su gusto por el jazz y su
espíritu libre que buscaba constantes experiencias y renovación, le permitió
“forjar” bajo el sonido su trompeta, estilos de jazz y sincretismos entre este
género y otros, dando como resultado fusiones de flamenco, rock e incluso
música clásica en un género cuyo estandarte es la improvisación y la libertad
creativa.
Pero no
nos pongamos históricos, ni cultos, esta es una pequeña introducción a Miles y el
Jazz, así que vamos a ello.
Suele
suceder que para que algún género musical nos guste buscamos a un músico en
específico y una canción específica ¿Te ha dado resultado? Muchas veces
nosotros no escogemos la música, resulta ser un conjunto de cosas: el momento,
estado de ánimo y está demás decir que el gusto, pero es así. Quizá, alguna
vez, has estado frente una composición jazzística o de Miles Davis y no
lograste hacer “click”. Bueno, como te comentaba, su discografía es tan grande
que su influencia se derrama incluso donde no la notamos. Tal vez logres
encajar con algo de esto:
-Birth
of the Cool: Este álbum fue la
primera obra notable de Miles. El jazz evolucionó (y sigue haciéndolo) durante
todo el siglo XX, pero uno de sus notables cambios fue a través de este disco
que, como su nombre indica, da el nacimiento al cool. Las tendencias
anteriores a él llevaron al género por el be dop (Miles tocó esta
modalidad también), un estilo que buscó envolver al género de sonidos más
complejos (el jazz nació como música bailable), sí, rítmicos, pero con necesidad
de la escucha atenta, con melodías más complejas y tempos veloces, envolviendo
al jazz de excitación y abriéndolo hacia la libertad interpretativa y por la
que hoy lo conocemos. Miles Davis, buscó separarse un poco de esto y así nació
el cool, un género que bajó las velocidades para dar paso a
composiciones mucho más melifluas, calmadas y orquestales, siempre manteniendo
la esencia de la libertad interpretativa, eso sí. El jazz es hijo del blues y
su crecimiento lo deja en claro, pero el cool lo acercó a formas de
componer y a sonidos más “comunes” de la música clásica o “europea”, incluso,
sonidos más accesibles. Siendo así que muchos lo llamaron, de forma despectiva,
“el jazz de los blancos”.
Años
después, con la evolución del cool, el mismo Miles terminaría
despreciándolo un poco por su gran distancia de las raíces negras. Hay que
entender que el jazz es de tradición negra (no estoy siendo ofensivo).
Probablemente
de aquí venga esta triste idea de que el jazz es “música de elevador”. El
sonido del cool, ecuánime, imperturbable y melifluo (en ocasiones) lo
vuelve una buena opción para comenzar a explorar el género. Birth of the
Cool ofrece canciones deliciosas, tranquilas y serenas, por ejemplo: Jeru,
Moon Dreams y la bella Venus of Milo te pueden permitir un
momento realmente gozoso.
Davis fue
un genio, pero no hay artista que todo lo haya logrado solo. Un buen artista,
de cualquier disciplina, sabe dos cosas esenciales: aprender de otros grandes y
rodearse de aquellos que tienen talento. Fue así como, durante toda su carrera,
Miles coincidió con músicos como John Coltrane, Gil Evans, Bill Evans,
Cannonball Adderley, Art Barkcley, Herbie Hancock, Jimi Hendrix, entre muchos
otros (perdón por solo darte los nombres, ya tendremos ocasión de hablar de
ellos). De entre muchos de estos nombres viene el siguiente disco.
-Kind
of Blue: de este disco se ha hablado mucho y se seguirá hablando porque es,
posiblemente, el disco más escuchado de jazz y el más vendido de todos los
tiempos. ¿de qué cabeza salió esto? De la Miles Davis, claro.
Juntando a
músicos como Coltrane (saxofonista), Cannonball Adderley (saxofonista), Bill
Evans (en el piano) y a Paul Chambers (contrabajo), Davis creo su obra maestra.
Kind of Blue es “algún tipo de tristeza” o “un tipo de tristeza” en
español y lleva al cool a su punto más alto. Es un álbum melancólico, por
momentos etéreo, reflexivo, pasional, pero también relajante.
Te
recomiendo todo el disco, de principio a fin, porque es una grabación cortita,
disfrutable y fácil de escuchar. No encontrarás momentos “complicados” o
sonidos “trabados” que te hagan preguntarte “¿Qué estoy escuchando?”, todo lo
contrario: armonías y sonidos inmersivos. So What, Freddie Freeloader
y All Blues pueden seducirte.
Es cierto
que el jazz cuenta con standars (se le llama así a canciones muy
sobresalientes que han sido reversionadas en muchas ocasiones por músicos
diferentes adaptándolas a su estilo y haciendo arreglos para que suene
diferente a otras versiones), que invitan por sí mismos a descubrirlo, pero
también es posible entrar por otros géneros populares, por ejemplo el flamenco.
-Sketches
of Spain: Sketch significa boceto o bosquejo y esto a su vez
significa presentar o exponer una idea general, casi vaga, sobre una obra de
arte (el término, estrictamente, se utiliza en pintura). Davis en alguna ocasión viajó a España y quedó
encantado por la música ibérica. De aquí que decidiera grabar un disco cuyo
motivo fuera tomar música popular hispana y música clásica sobre la cual
“divagar”. El disco recorre elementos musicales de tradición andaluza
(flamenco) y composiciones “académicas” españolas. Esta grabación se encuentra
con elementos culturales de España sobre los que Davis se permite improvisar
generando una composición nueva, fresca, pero que a la vez atiende su raíz
popular. Bocetos de España te permite escuchar jazz-fusion (no
creo que tenga que explicar esto) en donde por una parte puedes disfrutar
música clásica o popular y elementos de jazz.
La virtud de este disco es que sus tempos te sorprenden con sus cambios en armonías que van jugando, como si estuvieras concentrado en algo y, por momentos, divagaras. Disfruta de canciones como: Concierto de Aranjuez: Adagio y The Pan Piper.
Miles
vivió también el apogeo del rock durante los 60’s. Después de casi dos décadas
en donde él y el jazz dominaron la música popular, gente como The Beatles,
The Doors, Pink Floyd, Led Zeppelin y Jimi Hendrix
dominaron la escena y conquistaron el gusto de Davis, particularmente el último.
Entendiendo que la música y el arte se volvían cada vez más revolucionarios y
cambiantes, comenzó a experimentar con sonidos más electrónicos y con
instrumentación mucho más cercana al rock psicodélico que al jazz. Así Miles
Davis encontró, en su última etapa, un acercamiento con un público juvenil
embelesado con las guitarras eléctricas, baterías estruendosas y vocalistas
vestidos con pantalones de cuero, cabelleras largas y despeinadas y el LSD.
-Bitches
Brew: este disco rompe brutalmente con el jazz ya que agrega instrumentos
electrónicos y estructuras asociadas al rock. Esto fue innovador pues para los
jazzistas el rock era un género soso de fácil apreciación y acceso. Si no eras
buen músico, no tenías talento, ni apreciación podías irte a ganar dinero el
rock. Pero este disco demostraba lo contario, pues Davis encontró la conexión
perfecta, el equilibrio entre jazz y rock, la psicodelia.
El disco
es complejo, requiere atención, pero a la vez es hipnótico, el recorrido de sus
tracks es bastante atmosférico y dilatado, canciones de 20 minutos de duración
con una búsqueda de trascendencia espiritual. Es importante no olvidar que la
esencia del jazz es la tradición africana y afroamericana. El disco busca
servir como una “herramienta” de trascendencia espiritual y social, ya que
busca acercarse a sus raíces sonoras. Bitches Brew es verdaderamente
disfrutable, aunque con momentos complejos si no logras “sintonizar”. De aquí Pharaoh’s
Dance puede ser la canción perfecta para comenzar.
Miles Davis
murió a los 65 años. Hay quién dice que cuando murió él, el jazz dejó de
evolucionar. Eso se lo dejamos a los críticos, lo que es cierto es que Miles y
Jazz son palabras que van de la mano y que uno no se entiende sin el otro.
Quizá,
ahora que abordamos apenas un pedacito de su discografía, puedas o aventurarte
a escuchar jazz o a conocer más a Miles Davis ¿No es lo mismo?.
Acá la
playlist:
https://open.spotify.com/playlist/4eTyZlSnijT0CQ3YWA2Usy?si=11bfa46dd8844024



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